¿Conocimiento o Sabiduría?

Decía hace unos días una persona del Cerco que se había puesto de moda ser uno de ellos, que cualquiera, tras haber leído un par de artículos en un blog, saltaba a la palestra asegurando que era uno de ellos, como si aquello fuera tan sencillo. Bueno, algo similar ocurre en la Wicca y seguro que en otro buen número de religiones y prácticas mágicas.



Los que profesan la brujeria son gente practica; para ellos, si es que tiene algún sentido, la filosofía no es solo un ejercicio intelectual sino algo que deben poner en practica en sus vidas cotidianas y en su trabajo. De manera similar, por mas que confíen en el instinto, no cometen el disparate de seguir sus impulsos sin tener en cuenta la lógica; prefieren entender lo que están haciendo, y por que.” 
La Biblia de las Brujas Tomo 2: El Camino de las Brujas, Janet y Stewart Farrar.



Pondré un ejemplo, de los míos, así que no os sorprendais si es malisimo. Imaginad a esa persona extremadamente celosa que cree que su pareja le está engañando y siente la necesidad de tenerla controlada, como si fuera de su propiedad. Hace una búsqueda y entra al blog de un hacker que detalla como hackear el correo de otra persona y con esa información, vulnera la privacidad de su pareja y espía sus mensajes. ¿Podemos llamar a esa persona hacker? Eso sería absurdo, un hacker tiene unos conocimientos informáticos extensos, que le permiten encontrar las vulnerabilidades de los sistemas y penetrar en ellos. Nuestro celoso ejemplo solo es un imbécil que debería estar en prisión.


Como decía arriba "Los que profesan la brujería ... prefieren entender lo que están haciendo, y por que". El conocimiento está a nuestra disposición, si queremos tomarlo, porque hay un sin fin de libros que tratan nuestra religión, unos serios, otros... descartables tras la primera lectura. También hay un conocimiento oculto, aquel que guardan las tradiciones para sí. Pero el "por que" de lo que nos dice ese conocimiento, no suele estar a nuestra disposición. A veces podemos teorizar sobre él, quizás hasta lleguemos a la conclusión correcta, suponiendo que solo haya una, pero hay otras que necesitaremos la guía de otra persona que sepa más que nosotros, que pueda responder a esas preguntas que nos hacemos y cuya respuesta no encontramos en ninguna parte.
Por supuesto, eso no significa que un maestro te de todas las respuestas, el entendimiento requiere de un esfuerzo para tener auténtico sentido, el explorar ese "por que" dentro de nuestra cabeza, es lo único que nos permitirá entender lo que hay detrás de cada pensamiento, palabra o gesto que llevamos a cabo en nuestros rituales.


Hace un par de días le lancé una pregunta a cierta persona, una gran sacerdotisa, una duda que llevaba algunas semanas dando vueltas en mi cabeza y las conclusiones a las que llegaba no me resultaban satisfactorias. Ella no tenía ninguna obligación de ayudarme, yo no formo parte de su tradición, no soy su discípulo o aprendiz, pero aun así quiso responderme. Mi pregunta "miraba hacia Oriente" y sin embargo, lo que me sorprendió es que a mi espalda había un mundo por descubrir, y yo sin darme cuenta. Me mostró el "como", tanto de "Oriente" como de "Occidente". Por fin podría hacer aquello correctamente, pensé, pero... ¿por que? Por suerte el significado detrás de aquellas acciones era de fácil entendimiento y, una vez pensé con detenimiento en ello, desapareció el puzle, desaparecieron las piezas, aquello se había transformado en una bellísima obra de arte digna de colgarse en los mejores museos (aunque claro, solo es un lienzo en un gran museo todavía por descubrir, largo camino el que me queda por delante).

Perdonad el oscurantismo del anterior párrafo, pero entenderéis que son conversaciones privadas y no tengo el derecho a publicarlo, pero lo importante es que si jamás os habéis planteado el "por que" de lo que habeis leido, de lo que hacéis en vuestras ceremonias, algo falla.

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