ACEBO Y MUÉRDAGO



ACEBO 


El acebo también llamado cardón, grévol (en catalán), gorostia (en euskera), azevinho (en gallego y portugués) es un arbusto o pequeño árbol con hojas puntiagudas y espinas, que puede alcanzar los 15 metros de altura.
Como muchos otros arbustos ornamentales, es una planta tóxica igual que el ricino, la adelfa, la lluvia de oro, el árbol de las trompetas, etc. Sus bayas pueden convertirse en un riesgo si son ingeridas por niñ@s o mascotas, así que mucha precaución a la hora de que no estén accesibles a ell@s, o si se desprenden de las ramas (muchísimo cuidado con esto). 
Su efecto es un fuerte vomitivo y purgante. Se podría consumir en pequeñísimas dosis, para bajar la fiebre o en estados gripales, pero debido a sus contraindicaciones, hay mejores alternativas y no recomiendo su uso ingerido.

Debido a que en pleno invierno sus frutos son rojos brillantes y sus hojas verde oscuro, ofrece un contraste precioso cuando el resto de árboles y arbustos carecen de hojas. Ésto lo convierte en una planta muy apreciada para decoración tanto de jardines como en los hogares.
Este arbusto está protegido por ley en varias comunidades autónomas españolas por lo que habría que plantearse su distribución y uso indiscriminado como adorno. Os aconsejo por ello que mejor lo adquiráis en una floristería o en un vivero, aunque no todos los años lo tenemos disponible, al menos en mi región de residencia.
Un poco de historia:
El acebo era un arbusto sagrado para los pueblos celtas. Se utilizaba durante el Solsticio de invierno, para atraer la suerte y la prosperidad a la comunidad y alejar los malos espíritus.
Los guerreros de los pueblos celtas usaban su madera para fabricar flechas (se cree que para otorgarles confianza y más poder en la lucha) y como parte de la construcción de sus casas. Además lo plantaban alrededor de estas para protegerse de ladrones e invasores, de los rayos y de la muerte. Muy usado por los Druidas de los poblados, ya que además de los dones anteriormente mencionados, les daba el poder para conocer la verdad.
Cuando el cristianismo se extendió por toda Europa, instauró para la época del Solsticio de Invierno sus propias tradiciones, para ocultar las antiguas creencias, y consideró al muérdago como excesivamente pagano para la nueva religión, pero permitió y alentó el uso del acebo, que se acabó convirtiendo, con sus colores rojo y verde, en un símbolo de su navidad.
USOS MÁGICOS:
Aún perdura la tradición del uso del Acebo como protector, por lo que se usa para decorar tanto el tronco de Yule, como (mediante una corona o sus ramas) para colocarlo en las puertas y ventanas de las casas y protegerlas de energías nocivas durante el Solsticio de Invierno, dándole la bienvenida al Dios renacido en esta celebración.
Se usan sus ramas para proteger los negocios de los ladrones y colocándolas en nuestro lugar de trabajo, para atraer la suerte económica.

Como nota personal, os cuento que mi varita está confeccionada por mí con acebo.
MUÉRDAGO

El muérdago es una planta parásita que vive en otras especies más leñosas y pertenece a la familia de arbustos conocidos como santaláceas. Se caracteriza por sus ramas cortas que enseguida comienzan a bifurcarse dándole forma redonda; estas son de color verde pálido y los frutos que contienen son bolitas  blancas. 
Antiguamente, se utilizaba para mejorar la circulación sanguínea pero al tratarse también de una planta tóxica como el acebo, a día de hoy se recomienda que no se recolecte para su consumo. 
También se utilizaba para el ganado, ya que purifica la sangre de los animales.

USOS MÁGICOS:
Es junto al acebo, una especie sagrada para los pueblos celtas y para el paganismo en general, con propiedades para alejar entes malignos, y como potente protector del hogar. Trae suerte a quien lo porta.
La tradición nos cuenta que los Druidas celtas, reunían a todo el poblado en torno a un roble cargado de muérdago y acebo para realizar sus rituales y peticiones en conjunto.
El muérdago es una de las plantas útiles para todo propósito mágico, algo así como el comodín de las hierbas. Se utilizan tanto sus hojas como las bayas.
Antiguamente se ponía en las cunas de los bebés para evitar que las hadas los cambiasen por otros niños, y las mujeres lo llevaban encima para ayudarlas a quedarse embarazadas. El muérdago colgado en el dormitorio, en el cabecero de la cama o bien debajo de la almohada proporciona un sueño apacible y un descanso profundo. También puede ayudarnos a tener sueños agradables.


Es una costumbre tradicional que si dos personas se encuentran debajo del muérdago, trae suerte a la pareja besarse. Además si la chica recibe un beso bajo esta planta en la noche del Solsticio de Invierno, encontrará el amor verdadero o conservará el que tiene para toda la vida. 
También se le atribuye al muérdago el poder de atraer la fertilidad en las mujeres que se besan junto a él si desean quedar embarazadas.
Ana Teine. Grimorio Herbal.






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